TESTIMONIOS

LOURDES E IVÁN, PADRES DE ADRIÁN:

 

Muy recomendable la casa de Tha si quieres dejar a tu hijo/a en un entorno afectivo, seguro, divertido y educativo. El tiempo que estuvo mi hijo allí estuve muy tranquila porque tenía la seguridad de que siempre iba a tener el consuelo de un abrazo amoroso y una atención individualizada. Gracias por hacer fácil un momento tan complicado para los/as papis/mamis.

ELSA Y FERNANDO,  PADRES DE SOFÍA

 

Somos los papas, de la primera niña que ha tenido Carolina nada más nacer su iniciativa de "La Casa de Tha". Después de un año entero, veinticuatro horas juntas mi pequeña Sofía y yo, llego la hora de tener que separarnos para poder incorporarme al trabajo de nuevo.

Es un momento muy muy duro y delicado, por lo menos para mí, y no pudimos tener más suerte al coincidir con la inauguración de "La Casa de Tha". Yo ya conocía a "Las Madres de Día de Waldorf", así que es exactamente lo qué buscábamos para nuestra pequeña.

Bueno, pues aún así y todo, tengo qué deciros que Carolina supera con creces todas nuestras expectativas y esperanzas!! Es nuestro mejor complemento para la educación y desarrollo de Sofía!! No os podéis hacer una idea de lo feliz que se ve a nuestra pequeñuela!! Lo tranquilos que estamos sabiendo que ella estará ahí a su lado cuidándola y dándole cariño!! porque es muy cariñosa, dulce, muy buena profesional, muy comprometida con todo, en especial con lo que significa el mundo Waldorf.

La veo entusiasmadísima con su iniciativa "La Casa de Tha" y os aseguro que no es para menos, tiene las cosas muy claras y te entiendes con ella desde el minuto uno. Lo está haciendo genial!!! Lo tiene todo muy bien organizado!!! Nuestro tesoro no puede estar en mejores manos!! Así que si alguien se quiere animar, nuestro consejo es ADELANTE NO LO DUDÉIS!!!, para nosotros a sido sin duda alguna, la mejor decisión y eso que mi marido en un principio estaba un poco reticente porque no conocía muy bien el método Waldorf, sí tuvo claro desde el principio que para nuestra niña quería otro tipo de educación, pero aún así, siempre da un poco de miedo el primer paso hacia un cambio. Pues os reiteramos que estamos encantados!!! 

YOLANDA Y LUIS, PADRES DE DANIELA

 

Elegir a quien entregas el cuidado de tu hija durante tu ausencia, es una misión durísima: buscas curriculum, profesionalidad... pero al final es una cuestión de feeling la que te lleva a elegir a la persona que acompañará a tu pequeña mientras tu no estés, que la abrazará cuando lo necesite y con quien compartirá sus risas y primeros pasos y descubrimientos...

 

Dimos con Carolina casi por casualidad, buscando cerca de casa alguien que compartiese con nosotros interés por la pedagogía Waldorf, implicado en la crianza con apego... Investigando en su página web, nos impresionó su curriculum, así que decidimos conocerla... y fue al conocernos cuando saltó la chispa. Hubo feeling desde el momento... Nos inundo esa sensación de tranquilidad, de saber que nuestra pequeña estaría en buenas manos. Sin embargo cuando se trata de dejar a tu pequeño, una única entrevista te sabe a poco; Al fin y al cabo vas a entregarle tu bien más preciado. ¿Será la persona adecuada?, ¿Sabrá que hacer cuando llore?, ¿Sabrá como le gusta que le acunen?..  Carolina consiguió que todas esas dudas desapareciesen, no solo en aquella entrevista, sino durante todo el periodo de adaptación de nuestra hija que yo compartí con ellas. Durante una semana acompañe a Carolina en el proceso de adaptación de mi pequeña (al fin y al cabo, los papás también necesitamos adaptarnos a la nueva situación). Compartí con ella el día a día del nido, horarios, juegos, comidas, siestas... Pregunté todo lo que necesité, tuve tiempo para explicarle con atención a Carolina todo sobre mi pequeña, sobre su personalidad, sus gustos, sus manías... Y tuve tiempo para conocer a Carolina (tanto a la mamá de día como a la  persona), y asegurarme de que ese feeling, no era solo un presentimiento... 

Había dado con lo que buscaba: una auténtica madre de día para mi pequeña que ya forma parte de nuestra familia, en la que confiamos plenamente y que me ofrece cada mañana cuando me voy a trabajar el mejor regalo: la tranquilidad de que mi pequeña está en las mejores manos, está en su casa: La casa de Tha.